Durante el primer semestre de 2025, la faena bovina en Argentina alcanzó las 6.596.771 cabezas, apenas un 0,5% más que en igual período de 2024, lo que indica una actividad sostenida, aunque con señales que invitan al análisis.
La participación de hembras en la faena fue del 47,2%, levemente inferior al 48,1% del año pasado, pero todavía alta en términos históricos. En total, se faenaron más de 3,1 millones de vacas y vaquillonas, apenas un 1,5% menos que en 2024.
Esto representa el 18,2% del stock de vientres, un valor similar al de años anteriores, que sugiere que no hay una fase clara de retención ni recomposición del rodeo.
Al contrastar ingresos (terneras) y egresos (faena + mortandad), el balance de hembras vuelve a ser negativo, lo que marca una tendencia de leve liquidación del stock.
Por otro lado, el índice de destete mejoró al 65,2%, aunque aún por debajo del récord de 66,7% alcanzado en 2022. Para compensar la pérdida de más de 900.000 vacas en dos años, se requeriría un aumento de más de 8 puntos porcentuales en el destete, algo inédito en la ganadería argentina reciente.



