El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis trae noticias alentadoras: se observan primeros indicios de descenso en la población e infectividad del vector en distintas regiones del país.
Según los datos relevados entre el 3 y el 19 de junio, se detectó una disminución en las capturas de chicharrita en las regiones Centro Sur, Centro Norte y Litoral, posiblemente influenciada por el efecto de las heladas. Aunque en las zonas endémicas del NOA y NEA las densidades siguen siendo elevadas, las muestras analizadas por PCR muestran una baja en los niveles de infección con Spiroplasma en comparación con el verano.
Esta caída podría deberse a un recambio generacional —con adultos jóvenes aún no expuestos a plantas infectadas— o a factores estacionales como temperaturas más bajas y menor presencia de hospederos.
A pesar de este retroceso, los especialistas destacan la necesidad de seguir monitoreando activamente al insecto, especialmente en trampas adhesivas, cultivos de invierno, cultivos de cobertura y malezas, que pueden actuar como reservorios del vector.
El seguimiento continuo es clave para comprender la dinámica poblacional de la chicharrita a lo largo del año y ajustar las estrategias de manejo del maíz con mayor precisión.



