Con el inicio de la campaña 2025/26, el INTA Las Breñas compartió una serie de recomendaciones para maximizar el rendimiento del girasol en el Chaco, provincia que se posiciona como una de las primeras en sembrar este cultivo cada año.
El investigador Gerardo Quintana destacó que, al ser un cultivo que utiliza pocos insumos, la planificación y el manejo agronómico son decisivos para el éxito. El rendimiento promedio provincial ronda los 1.648 kg/ha, aunque con buenas prácticas puede superar los 2.500 kg/ha.
Recomendaciones clave:
- Manejo del agua y barbecho: El cultivo necesita 360 mm de agua útil. Como las lluvias entre agosto y diciembre no alcanzan, es fundamental conservar la humedad desde el otoño. El cultivo antecesor, como una soja de ciclo corto, puede liberar el lote a tiempo para capturar lluvias de abril, críticas para el girasol.
- Siembra directa y rotación: Mejora la infiltración de agua, conserva la humedad y aumenta el rendimiento. El uso de maíz, sorgo y cultivos de servicio favorece la cobertura del suelo. En contraste, la labranza convencional afecta negativamente la productividad y la sustentabilidad del sistema.
- Control de malezas en barbecho: Evita pérdidas de agua por consumo de las malezas. Se recomienda el uso de herbicidas residuales adecuados.
- Fecha de siembra: Para evitar daños por heladas y estrés térmico en el llenado de granos, se aconseja sembrar entre el 3 de agosto y el 10 de septiembre.
- Elección del híbrido: Debe contemplar el potencial de rinde, contenido de aceite, tolerancia a herbicidas y enfermedades, y adaptabilidad al lote. El INTA y la Red Nacional de Girasol brindan ensayos regionales que sirven como guía para esta elección.
Con una superficie que podría superar las 400.000 hectáreas, el girasol es un cultivo estratégico para la región, y una correcta planificación es clave para alcanzar su máximo potencial productivo.



