Las recientes precipitaciones registradas en el NEA permitieron recargar los perfiles de humedad en el inicio de la siembra de girasol, de acuerdo con el último Panorama Agrícola Semanal (PAS) difundido por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA).
En paralelo, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacó que las lluvias sorprendieron en la zona núcleo, al superar ampliamente los valores previstos por los pronósticos. En promedio, el área recibió cerca de 40 milímetros, un aporte considerado estratégico de cara al cierre del año.
Desde la entidad rosarina remarcaron que las precipitaciones llegaron en un momento crítico para el maíz. “Se dieron justo en la etapa de mayor sensibilidad del cultivo y consolidan expectativas favorables. Además, se registraron aportes significativos en el centro y norte de la región pampeana y en el norte del país. El enfriamiento más intenso del Pacífico ya habría quedado atrás”, señalaron.
Entre las lluvias del sábado 22 de diciembre y los eventos ocurridos durante el domingo, la región núcleo acumuló 38,5 mm promedio, tomando como referencia las 36 estaciones de la red GEA/BCR. Los mayores registros se observaron en Rufino (90 mm), Laboulaye (80 mm), María Teresa (64 mm), Guatimozín (54 mm), Chacabuco (46 mm) y Rosario (44 mm).
Según el informe, si bien las lluvias presentaron una distribución irregular, el volumen final superó ampliamente las expectativas iniciales. En un período clave, coincidente con las fiestas de fin de año, estos aportes resultan determinantes para el maíz temprano y refuerzan el escenario productivo de la región núcleo.
AVANZA LA COSECHA DE GIRASOL EN EL NEA
En el caso del girasol, y a pesar de las precipitaciones recientes, se dio inicio a la cosecha con un avance del 5% del área apta, concentrado principalmente en la región NEA, donde el progreso zonal alcanza el 28,3%.
Los primeros resultados muestran rendimientos promedio de 22,8 quintales por hectárea, un valor que supera en más del 40% al promedio de las últimas cinco campañas. Este desempeño está directamente vinculado al buen nivel de humedad que acompañó al cultivo durante todo su desarrollo, lo que permite sostener la proyección de producción nacional en 5,8 millones de toneladas, según la BCBA.
Para el área aún en pie, el informe destaca una marcada mejora en la disponibilidad de agua, con más del 85% de los lotes en condición adecuada a óptima. Además, el 72,7% del cultivo ya transita desde botón floral en adelante, una etapa de alta demanda hídrica que, por el momento, se encuentra bien abastecida.



