La provincia de Buenos Aires volvió a encender las alertas sanitarias tras la confirmación de un segundo foco de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en aves comerciales. El diagnóstico fue confirmado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), a partir de análisis realizados en su laboratorio nacional.
El nuevo caso se detectó en un establecimiento de reproductores pesados en Lobos, y se suma al foco informado el día anterior en Ranchos, configurando un escenario de máxima vigilancia epidemiológica en la región.
Tras la sospecha inicial, el organismo dispuso la interdicción inmediata del predio, delimitó una Zona de Control Sanitario (ZCS) y activó el plan de contingencia. Las medidas incluyen restricción de movimientos, refuerzo de protocolos de bioseguridad, monitoreo intensivo y rastrillajes epidemiológicos en el área.
PROTOCOLOS SANITARIOS Y COMUNICACIÓN INTERNACIONAL
El SENASA supervisará el despoblamiento sanitario de las aves afectadas, junto con las tareas de limpieza y desinfección correspondientes, conforme a los procedimientos establecidos para este tipo de eventos. Además, la notificación oficial será elevada a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), como lo exige la normativa internacional.
La confirmación del primer foco en granjas comerciales implicó la pérdida del estatus de Argentina como país libre de IAAP, condición clave para el comercio internacional de productos avícolas. Como consecuencia, se suspendieron exportaciones hacia mercados que basaban sus acuerdos en ese reconocimiento sanitario.
No obstante, el impacto comercial resulta menor en comparación con los brotes registrados en 2023 y 2025. En los últimos años se avanzó en acuerdos que contemplan criterios de zonificación, regionalización y compartimentación, herramientas que permiten limitar las restricciones a áreas específicas sin paralizar completamente el comercio exterior.
La carne aviar fresca es el producto más afectado, con restricciones en alrededor de 40 destinos. Sin embargo, más de 35 mercados continúan habilitados para determinados productos y subproductos, reduciendo de manera significativa el alcance de los cierres respecto de episodios anteriores.
FOCO EN LA PREVENCIÓN Y EL SEGUIMIENTO
Desde el punto de vista sanitario, el objetivo inmediato es evitar la propagación del virus a otras unidades productivas. El organismo recordó la necesidad de reforzar las medidas establecidas en la Resolución 1699/2019, que regula los protocolos de bioseguridad en granjas avícolas. Entre las recomendaciones principales se destacan el control estricto de ingresos, la desinfección de vehículos y equipos, y la prevención del contacto con aves silvestres.
En el caso de las aves de traspatio, se aconseja mantenerlas en espacios protegidos, utilizar indumentaria exclusiva para su manejo y evitar que aves externas accedan a fuentes de agua y alimento.
El seguimiento epidemiológico será determinante en las próximas semanas. Si no se detectan nuevos focos y transcurren al menos 28 días desde la finalización del sacrificio sanitario y las tareas de desinfección, Argentina podrá autodeclararse nuevamente libre ante la OMSA y recuperar su estatus sanitario.
Con dos focos confirmados en menos de 48 horas, el desafío es contener rápidamente el brote. La respuesta coordinada entre productores, autoridades sanitarias y organismos internacionales será clave para minimizar el impacto productivo y comercial en un sector estratégico para el país.



