De acuerdo con el último Panorama Agrícola Semanal (PAS), la implantación de girasol alcanzó el 4,4% de las 3 millones de hectáreas proyectadas para la campaña 2026/27, una superficie que representa un crecimiento del 5,3% respecto del ciclo anterior. Hasta el momento, las tareas se concentran exclusivamente en el NEA, donde ya se sembró casi una cuarta parte del área prevista.
La campaña agrícola continúa mostrando movimientos en los principales cultivos del país. Mientras la cosecha de maíz mantiene un buen ritmo y la siembra de girasol ya dio sus primeros pasos en el norte argentino, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires redujo su estimación de producción de sorgo debido a rendimientos inferiores a los previstos.
En el centro de la región agrícola, los productores aguardan un aumento de las temperaturas para comenzar con la siembra, mientras que en el sur del país las labores todavía no ingresaron en su ventana óptima. Allí, la elevada humedad de los suelos y las perspectivas de un año con abundantes precipitaciones generan incertidumbre sobre la planificación de la campaña.
En cuanto al sorgo granífero, la cosecha ya cubre el 90,3% de la superficie apta, con un rendimiento promedio nacional de 41,4 quintales por hectárea. Si bien el centro-norte de Córdoba continúa mostrando los mejores resultados, con un promedio de 56,5 quintales por hectárea, los rindes registrados en otras regiones quedaron por debajo de las expectativas.
Como consecuencia de este desempeño, la Bolsa de Cereales redujo en 100.000 toneladas su proyección de producción, que ahora se ubica en 2,8 millones de toneladas.
Por su parte, la cosecha de maíz ya supera el 70% del área apta, con un rendimiento promedio de 79,4 quintales por hectárea, consolidando el avance de la campaña.
En el caso del trigo, la siembra alcanzó el 98,4% de las 6,5 millones de hectáreas previstas. Sin embargo, el progreso de las tareas continúa siendo lento en el sudeste bonaerense, donde la alta humedad y la saturación de los lotes dificultan el ingreso de la maquinaria y complican la finalización de la implantación.



