La campaña maicera 2026/27 se perfila como un tablero complejo donde la agronomía de precisión, la biotecnología y la coyuntura internacional definirán la rentabilidad del lote. Tras un ciclo marcado por el impacto del complejo del achaparramiento (Spiroplasma) y ante el pronóstico de variabilidad climática asociado a «El Niño», la cadena de valor busca certidumbres. En este marco, el 5° Congreso Internacional de Maíz (CIM) —que se llevará a cabo el 30 de septiembre y 1° de octubre en el Centro de Convenciones del Complejo Ferial Córdoba— se consolidará como el epicentro técnico y estratégico del sector para tomar las decisiones correctas de cara a la próxima campaña.
Radiografía de la campaña y frente sanitario
La dinámica de inicio de campaña ha mostrado comportamientos dispares. Según analiza Maximiliano Cueto, Southern Cone Product Management Lead – Seeds & Traits and Crop Protection de Bayer, tras un arranque ágil en la compra de insumos durante los primeros meses del año, y una merma estacional, hoy se puede ver una aceleración en las operaciones. «Las dudas hídricas en regiones como el oeste bonaerense y la cautela reinante en el NOA y NEA generan lógicas diferentes a la hora de definir la superficie final. No obstante, los últimos monitoreos indican una caída considerable en la población de adultos de chicharrita (Dalbulus maidis), lo cual es una señal alentadora y un empujón clave para la intención de siembra del maíz», sostiene el ejecutivo.
Sin embargo, el especialista enfatiza que el abordaje del problema debe ser estructural: «Debemos asumir que esta enfermedad es una realidad de muchos años en países vecinos donde el cultivo crece y se desarrolla, tal como sucedió en Brasil, por lo que en Argentina debiera ser igual, requiriendo un esquema integral que combine germoplasma tolerante, control estricto de maíces guachos, fechas de siembra estratégicas y uso racional de insecticidas».
Carrera biotecnológica y el cuello de botella internacional
La sanidad no es el único frente abierto; la presión de lepidópteros como Spodoptera frugiperda (oruga cogollera) representa un desafío operativo de magnitud. En este contexto, Maximiliano Cueto introduce un factor clave de la agenda comercial externa: la apertura del mercado chino para el grano argentino.
«Que China compre maíz a la Argentina es una noticia sumamente positiva y estratégica. Sin embargo, nos enfrenta a una exigencia: para lanzar en el país nuevos eventos biotecnológicos orientados al control de Spodoptera, por ejemplo, necesitamos la aprobación regulatoria de los destinos de exportación. Hoy existe una demora en la homologación de nuevos eventos por parte de China, lo que ralentiza la llegada de tecnologías de protección de última generación al productor», advierte Cueto, señalando un tema que también formará parte de los debates institucionales del CIM.
Desde la mirada política, el valor socioeconómico del cultivo en los territorios productivos es puesto de relieve por el ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso: «Entender al cultivo de manera sistémica y amplia permite conocer la importancia que tiene para cada ciudad donde se desarrolla, ya sea por su conversión a proteína animal o su agregado de valor industrial y biocombustibles. La agricultura moderna es impensada sin maíz y en nuestra provincia lo vivimos de esa manera». “Por otro lado el trabajo mancomunado con los principales actores del campo es un tema de agenda diaria para el gobierno cordobés, desde infraestructura hasta caminos rurales, desde las Buenas Prácticas Agrícolas (BPA) hasta los fitosanitarios. Nosotros en Córdoba entendemos la necesidad de hacer de la agricultura una situación sostenible y sustentable que colabore con el desarrollo de las diferentes localidades”. Afirmó.
De la venta de insumos a la prescripción digital integral
Otro de los ejes transformadores del cultivo es la transición desde la simple venta de insumos hacia la prescripción agronómica ambientada. Herramientas digitales, modelos de predicción hídrica y dosis variables de fertilización nitrogenada buscan elevar los techos productivos.
Al respecto, Maximiliano Cueto destaca que «el negocio migra hacia una recomendación integral. Hoy el productor recibe un diagnóstico digital que abarca la selección del híbrido adecuado según el ambiente, la prescripción variable de densidad y nitrógeno, y el acompañamiento técnico hasta la cosecha».
Un encuentro multidisciplinario
El 5° Congreso Internacional de Maíz incluirá además paneles sobre nutrición estratégica (a cargo de Fernando García y Gustavo Ferraris), manejo de suelos limitantes (Ernesto Cruz y Alberto Quiroga), control de malezas (Luis Lanfranconi, Diego Ustarroz, Pablo Carpane y Martín Asurmendi) y la incorporación del girasol como cultivo invitado.
Como novedad institucional en esta quinta edición, la organización sumó al girasol como «cultivo invitado», dada su creciente inserción en las rotaciones agrícolas. Especialistas como Mónica López (UBA) y Ernesto Jauregui (Aapresid) y Daniela Vecchio encabezarán el bloque sobre densidad, nutrición y fechas de implantación de la oleaginosa, siendo moderado por Francisco Perez Brea de Syngenta Group.
Manejo de enfermedades junto a Cristina Plazas, Roberto de Rossi, Marcelo Madalosso y Fernando Guerra.
Manejo de plagas de la mano de Roberto “Beto” Peralta, German Ferrari y Martin Galli
Clima: importante panel donde se podrá relevar de manera fehaciente a que nos enfrentamos. De la mano de Leo de Benedictis y Edgardo Pierobon del Observatorio Hidrometeorológico
Fertilización, junto a Mauricio Castillo, Fernando Garcia, Federico Pagnan y Emiliano Acosta
El mexicano Ernesto Cruz, record mundial de maíz, expondrá sus recetas e interrogantes sobre cómo se trabaja en Argentina e intercambiara conceptos junto a Hernán Bueno y Eduardo Farias.
Y muchos paneles y oradores más.
Inscripción y más información en www.congresointernacionaldemaiz.com.ar
30 de septiembre y 1ero de octubre en la ciudad de Córdoba. Entrada libre y gratuita, cupos limitados.



