La campaña de maíz 2025/26 llega a su cierre con un récord histórico de 64 millones de toneladas de grano comercial, según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
El volumen supera en 8,5 millones de toneladas (+15,32%) al anterior máximo, registrado durante la campaña 2018/19.
A esa cifra se suma el maíz destinado al consumo propio de los productores, por lo que la producción total podría superar las 70 millones de toneladas, convirtiendo al cereal en el cultivo de mayor volumen del país y por encima de una soja que actualmente se ubica en torno a las 50 millones de toneladas.
Pero el dato que refleja la magnitud del cultivo es que el maíz prácticamente no sale del mapa productivo argentino durante todo el año: mientras termina la cosecha 2025/26, la nueva campaña ya tiene alrededor del 20% de la superficie sembrada.
Además, el área destinada al cereal prácticamente se duplicó en la última década, con posibilidades de continuar incorporando superficie mediante la siembra de materiales tempranos, de fecha y tardíos, que en algunas regiones se extenderá hasta diciembre.
El crecimiento también encuentra respaldo en la demanda. El boom ganadero impulsa el consumo interno de maíz, mientras que las exportaciones siguen ampliándose. Según FADA, el cereal argentino llegó a 70 destinos durante 2025, mientras que Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, señaló que actualmente el maíz argentino estaría llegando a 125 mercados.
A este escenario se suma otra posibilidad: una nueva ley de biocombustibles podría favorecer un mayor uso de maíz para la producción de etanol.
Con más superficie, una producción récord y una demanda que continúa creciendo tanto dentro como fuera del país, el maíz consolida su protagonismo en la agricultura argentina.



