Una serie de empresas que aportan servicios al sector ganadero, describió diferentes herramientas tecnológicas disponibles para el sector, que permiten ganar competitividad apuntando a la ganadería de precisión. Se mostró la disponibilidad de programas informáticos que ordenan la toma de datos vinculados a producción, para mejorar la gestión de las empresas, innovaciones para facilitar y digitalizar la identificación de la hacienda, maquinaria que eleva la calidad de procesamiento de alimentos, el acceso a energías alternativas para obtener agua y luz, etc. Durante estas ponencias, se destacó la diferencia entre el nivel de adopción tecnológica del sector ganadero vs el del sector agrícola, siendo muy inferior el primero respecto del segundo, no por falta de disponibilidad de tecnología sino por falta de demanda ante el desconocimiento y/o apatía de gran parte de las empresas ganaderas, que siguen con un modelo empresarial antiguo, sin acceder las innovaciones disponibles.

En este sentido, el Dr. Jorge Torelli comparó Argentina con Australia, estableciendo que ambos países producen el 4% de la carne bovina del mundo, con la diferencia de que Australia lo hace con 32 millones de cabezas, mientras que Argentina lo hace con 53 millones, es decir que hay mucha eficiencia por ganar para ser más competitivos.

Con un nivel de faena de hembras en equilibrio, que muestran una desaceleración en la retención para recomponer stock, se espera elevar la producción nacional hacia el 2018 en 250 mil toneladas de carne de res con hueso, aumento de volumen que debería ser volcado al mercado de exportación para evitar distorsiones en nuestro mercado local. A su vez, hay que resaltar la importancia de modificar muy pocas variables para elevar el peso de faena, llevando la res a 380-400 kg al menos y mejorando la industrialización de la misma en los frigoríficos, para evitar perder calidad de la carne fresca.

Respecto a la comercialización de exportación, se destacó el tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, los convenios con Estados Unidos para volver a ganar protagonismo en ese mercado, el aumento de participación de China en compras de carnes procesadas y la potencialidad de Medio Oriente y países del Norte de África, como viables clientes en expansión. Para lograr avanzar en todo esto, un punto clave será cumplir con protocolos de calidad, compromiso que deberán tomar las empresas ganaderas y la industria cárnica local.

  • Puntos clave desde la coyuntura político-económica del país:

El Subsecretario de ganadería, el Ing. Rodrigo Troncoso, se acercó al Congreso Ganadero para felicitar las iniciativas por elevar la competitividad ganadera de las empresas, y expuso brevemente los pasos que desde el gobierno se están llevando a cabo para dar un marco regulatorio que beneficie estas iniciativas.

La agenda ganadera del gobierno está trabajando en el reordenamiento de la cadena de la carne, a fin de lograr la transparencia y eficiencia que premie a quienes trabajan con estos dos atributos.

La desburocratización y simplificación de la gestión ganadera, es otro de los puntos en los que se trabaja, eliminando trámites que no sumaban a mejorar sino a entorpecer la comercialización, tanto local como de exportación. Los registros de pre-despacho para exportación son un ejemplo de uno de los trámites que ya no hay que hacer, la renovación automática de registros para exportar evita a las empresas estar registrándose permanentemente.

Por último, refiriéndose a los mercados y la comercialización, describió la discusión que existe respecto a la tipificación y trazabilidad de las carnes argentinas. En 2016 se aprobó la nueva tipificación de carnes, que comenzará a regir a partir de 2018, dando tiempo hasta 2019 para su adopción paulatina. Las ventajas de entrar en el sistema de tipificación, es que los productores sabrán qué calidad están produciendo y podrán decidir, según el costo de producción y el precio diferencial de cada tipo de carne, si seguir produciendo igual o cambiar para acceder a otros precios.

La trazabilidad, como parte fundamental que suma a la tipificación, está siendo ajustada, proveyendo la posibilidad al productor de conocer el rendimiento al gancho de la tropa vendida, una vez faenada, a través de aplicaciones en línea y en 48 hs.

Durante Junio se estaría terminando de instalar cámaras de video en los frigoríficos habilitados, y se instalarán balanzas fiscales para lograr un control transparente de la industria.

Asimismo, Troncoso destacó la voluntad del gobierno en proveer un marco regulatorio que apoye a mejorar los indicadores ganaderos (tasa de nacimiento, tasa de destete, etc.), a fin de promover la búsqueda de eficiencia del sector.

Se refirió también a las herramientas financieras disponibles para el sector, donde se dispone de créditos a 7-8 años, con dos años de gracia desde el Banco Nación, a tasas del 15-17% en PESOS. También valorizó el trabajo que se está desarrollando para tomar a la hacienda como prenda ganadera y evitar así prendar el campo, teniendo en cuenta que la hacienda representa U$S 35 mil millones en el país. Esta posibilidad crediticia se ofrecerá a todos los bancos, con tasas subsidiadas para el sector ganadero, a fin de otorgar al productor una herramienta financiera que ofrezca mayor acceso a financiación de mediano plazo.

Troncoso también se refirió a los tratados que se están haciendo con provincias y municipios por la problemática de inundaciones y falta de caminos, donde manifestó que hay municipios que han accedido a maquinarias nuevas a través de créditos blandos, con tasas subsidiadas, para mejorar la gestión de mejora de caminos.

Conclusiones: Este viernes se dará fin a este Congreso Ganadero en la ciudad de Rosario, y quedarán muchos desafíos para el sector, respecto a la búsqueda de un horizonte ganadero que permita ganar competitividad productiva y comercial. Algunas acciones deberán ser realizadas por cada empresa, otras por el gobierno de turno, pero ambas deberán seguir adelante, escuchándose en sus necesidades, buscando respuestas y aportando al crecimiento no sólo en cantidad sino en calidad. Tenemos a nuestro favor la buena fama, la carne argentina reconocida como marca diferenciada de calidad en el mundo.

Fuente: INTA |Por: Marianela Sabrina DE EMILIO