La ganadería atraviesa un momento complejo, con el precio de la hacienda aún retrasado, pero un informe del Rosgan resalta perspectivas positivas para el sector. Según el documento, el contexto actual configura un buen momento tanto para la compra como para la retención de hacienda. Sin embargo, el precio del ternero de invernada sigue por debajo de los valores promedio de los últimos 10 años.
El Índice ROSGAN de noviembre marcó $ 2769 por kilo, lo que refleja una mejora en los últimos meses. A pesar de esto, el precio sigue sin reflejar la menor disponibilidad de cabezas registrada este año debido a la seca pasada. Este escenario también se ve afectado por la caída en el stock de terneros, que perdió más de 800 mil animales este año, y el precio sigue estando 18 % por debajo del nivel del año pasado y un 30 % por debajo de los máximos alcanzados en marzo de 2022.
No obstante, la demanda sigue siendo alentadora, gracias a la escasez de terneros y la oferta forrajera disponible en los campos. El informe destaca que la relación de precios entre la invernada y el gordo, aunque un 10 % más cara que el año pasado, sigue impulsando la demanda de reposición. Además, el valor de una vaquillona preñada se encuentra en torno al millón de pesos, lo que representa una caída de 19 puntos en comparación con el año pasado.
Las expectativas para el negocio son positivas, especialmente con las pariciones en buen estado y la proyección de un buen porcentaje de destetes, si el clima continúa favoreciendo. Sin embargo, la caída en el stock de vacas y la elevada faena de hembras siguen siendo factores que limitarán la cantidad de terneros en el futuro cercano, lo que podría aumentar los precios en los próximos ciclos.



