La Bolsa de Cereales de Buenos Aires destacó que, aunque el cultivo aumentó su rendimiento, la implementación de tecnología no alcanza para aprovechar todo su potencial.
El Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada (ReTAA) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) sobre el sorgo 2023/24 reveló avances importantes en el rendimiento de este cultivo, pero también resaltó los desafíos tecnológicos que limitan su aprovechamiento óptimo.
La superficie sembrada de sorgo se mantuvo en 950 mil hectáreas, similar a la campaña anterior, pero el rendimiento promedio experimentó un aumento significativo, pasando de 29,6 a 36 quintales por hectárea.
Este avance es un indicio de las mejoras que se pueden lograr en el cultivo si se aplican las tecnologías adecuadas.
En cuanto al manejo de la siembra, el 88% del área cultivada se realizó bajo siembra directa, lo que refleja una mejora en las prácticas agrícolas.
La densidad promedio de siembra alcanzó las 190 mil plantas por hectárea, optimizando el crecimiento y la cobertura del suelo.
Sin embargo, a pesar de estos avances, el informe de la BCBA señaló que la adopción de tecnologías de alto nivel sigue siendo baja, con solo un 8% de la superficie sembrada utilizando prácticas avanzadas.
Esto reveló una brecha entre las prácticas actuales y el verdadero potencial del cultivo.
Además, la dosis de nitrógeno aplicada aumentó a 26 kg/ha, lo que mejora la nutrición del sorgo y su rendimiento.
A pesar de ello, la práctica de realizar análisis de suelo sigue siendo mínima, con solo un 5% de los productores adoptando esta herramienta clave para optimizar la fertilización y los rendimientos.
En este sentido, el informe destacó la necesidad de una mayor adopción de tecnologías y buenas prácticas agrícolas para sacar el máximo provecho de este cultivo versátil, que sigue siendo subutilizado en muchas áreas productivas.



