Durante la Exposición Rural de Palermo, el Gobierno anunció una nueva línea de financiamiento atada a un índice de referencia para potenciar el stock bovino y consolidar la base genética. Además, se prepara un sistema obligatorio de identificación electrónica para garantizar la identificación individual desde el campo hasta la faena.
Con el objetivo de impulsar el crecimiento del stock ganadero argentino, el gobierno nacional lanzó una nueva línea de financiamiento del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) basada en valor producto.
La iniciativa fue presentada en la Exposición Rural de Palermo, uno de los eventos clave del calendario agropecuario, y apunta a fortalecer la base genética del rodeo, mejorar la eficiencia en la cría y consolidar un mayor volumen de hembras reproductoras.
El anuncio estuvo a cargo del presidente del BICE, Maximiliano Voss, acompañado por el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), Sergio Iraeta, junto a otras autoridades nacionales.
El esquema crediticio busca atender una demanda histórica de los productores: contar con herramientas financieras adaptadas al ciclo ganadero y atadas a variables propias del sector.
Financiamiento en kilos para retención y mejora genética
Los créditos están dirigidos a MiPyMEs ganaderas registradas, que podrán acceder a montos de hasta $800 millones por empresa, con plazos de hasta 60 meses —extensibles a 84 según la evolución del precio— y con la novedad de que las cuotas estarán expresadas en kilos de novillo.
El valor de referencia será el índice INMAG (Índice Novillo del Mercado Agroganadero) de la semana previa al vencimiento de cada cuota, brindando previsibilidad en términos de poder de compra.
Las líneas permitirán financiar la compra de vaquillonas a servir o preñadas —hasta un 30% del stock declarado— y la retención de terneras —hasta el 20% del stock—.
También incluyen un 20% adicional en capital de trabajo para alimentación, con destino a la implantación de pasturas, fertilización y tecnologías de forraje como silos, rollos o picado.
El objetivo final es no solo incrementar el número de madres en producción sino mejorar los índices de eficiencia reproductiva, uno de los puntos débiles estructurales de la ganadería argentina.
Con una tasa anual en UVA más 8%, el financiamiento apunta a acompañar el proceso de retención y reposición sin comprometer la rentabilidad de los productores.
La modalidad de devolución en kilos busca además reducir la incertidumbre derivada de la inflación y del precio de los insumos dolarizados.
Al mismo tiempo, se adecua al flujo natural de caja del negocio ganadero, en el que los ingresos están fuertemente condicionados por el valor del novillo y su evolución en el mercado.
Los interesados podrán iniciar el trámite directamente en el stand del BICE dentro del Pabellón de las Provincias Argentinas, que comparte con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, o a través de los canales habituales del banco.



