Las exportaciones argentinas de huevo industrializado marcaron un crecimiento del 20% en volumen durante el primer bimestre de 2025, alcanzando las 415 toneladas, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP).
Este avance se da en un contexto favorable para toda la cadena de los ovoproductos, que muestra señales positivas tanto en el mercado externo como en el consumo interno.
Entre los factores que explican este repunte se destacan las mejoras genéticas en las cabañas avícolas, que permitieron optimizar la calidad y la productividad. Además, febrero de 2025 trajo una buena noticia adicional: Argentina retomó las exportaciones de huevo fresco en cáscara a Chile, enviando 21 toneladas tras gestiones conjuntas entre la SAGyP y el SENASA.
Fuerte crecimiento del consumo interno
En el mercado local, el consumo de huevo sigue en ascenso. Actualmente, cada argentino consume unos 360 huevos al año, cifra que representa casi un huevo diario por habitante. Hace una década, el promedio era de algo más de 260 unidades por persona.
El aumento en el consumo está vinculado a la valorización del huevo como alimento de alta calidad proteica, rico en aminoácidos, vitaminas y minerales, además de su frescura y accesibilidad.
La producción nacional también acompaña este crecimiento: hoy se generan 17,5 mil millones de huevos anuales, distribuidos en granjas de todas las provincias.
Impulso en la base productiva
El sector avícola atraviesa una etapa de expansión, impulsada por inversiones en genética y tecnología. En los primeros meses de 2025, se registró un aumento del 123% en el ingreso de reproductores genéticos, lo que garantiza una mayor cantidad de gallinas en producción para sostener el crecimiento de la oferta, tanto en el mercado interno como en las exportaciones.
Con este escenario positivo, la cadena de los ovoproductos inicia el año con muy buenas perspectivas de consolidación y expansión.



