La cosecha de cebada finalizó con un total de cinco millones de toneladas, lo que representa una reducción del uno coma noventa y seis por ciento respecto a la proyección inicial, según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA). Este descenso se atribuye a rindes menores a los esperados en algunas áreas clave, como el sudeste bonaerense, pese a que en el centro y sudoeste de Buenos Aires los rendimientos superaron el promedio.
El rendimiento medio nacional fue de treinta y nueve quintales por hectárea, tres coma ocho por debajo de la campaña anterior y uno coma cuatro menos que el promedio de los últimos cinco años. Este ciclo incluyó cincuenta mil hectáreas más sembradas que el anterior, pasando de un millón doscientos cincuenta mil a un millón trescientas mil hectáreas.
La BCBA señaló que factores climáticos, como temperaturas superiores a lo normal entre octubre y noviembre y la irregularidad de las precipitaciones, impactaron en el llenado de los granos, afectando el volumen final de producción.



