Argentina registró en 2025 uno de los niveles más altos de importación de fertilizantes de las últimas décadas. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario basado en datos del INDEC, el país adquirió 4,1 millones de toneladas, lo que implica un crecimiento del 28% respecto a 2024 y representa el segundo volumen más elevado del siglo, solo por detrás del récord alcanzado en 2021.
LOS NITROGENADOS LIDERAN LAS COMPRAS
Al analizar el tipo de producto, los fertilizantes nitrogenados —con la urea como principal componente— encabezaron las importaciones con 2,10 millones de toneladas, equivalentes al 52% del total.
Detrás se ubicaron los fosfatados, como MAP y DAP, con 1,87 millones de toneladas (46%), mientras que los potásicos aportaron 85.000 toneladas (2%).
En términos interanuales:
- Los nitrogenados crecieron 24%
- Los fosfatados aumentaron 33%
- Los potásicos mostraron una leve caída del 1%
MÁS DEMANDA Y MENOR PRODUCCIÓN LOCAL
El incremento en las importaciones estuvo impulsado por una mayor demanda interna, asociada a una campaña agrícola expansiva, con récord de superficie en trigo y una de las mayores siembras de maíz.
A esto se sumó una menor disponibilidad de producción local. La planta de Profertil, principal productora de urea del país, atravesó interrupciones en su actividad durante el año —primero por un temporal en Bahía Blanca y luego por una parada técnica—, lo que obligó a cubrir parte de la demanda con producto importado.
Según estimaciones de Fertilizar y CIAFA, el consumo doméstico alcanzó 5,1 millones de toneladas, con una suba del 3% interanual y marcando el tercer año consecutivo de recuperación.
Sin embargo, este crecimiento no se tradujo en una mayor intensidad de uso: la dosis aplicada por hectárea no acompañó el incremento del consumo total, incluso en un contexto de cosechas récord.
DEPENDENCIA EXTERNA Y FACTOR GEOPOLÍTICO
En cuanto al origen de las importaciones, los fertilizantes nitrogenados provienen principalmente de Nigeria (15%), Rusia (13%) y Argelia (13%), seguidos por países como Omán, Turkmenistán y Qatar.
En el caso de los fosfatados, existe una mayor concentración de proveedores: China, Marruecos y Rusia explican el 65% del total importado.
Un dato relevante es la dependencia del Medio Oriente: el 39% de los fertilizantes nitrogenados que importa Argentina provienen de esa región, mientras que, considerando el total de productos, la participación alcanza el 18,3%.
En este contexto, el conflicto en esa zona agrega incertidumbre a la cadena de suministros y presiona sobre los precios. De hecho, la urea se ubica en los niveles más altos desde 2022, lo que introduce un nuevo factor de riesgo para la planificación de la próxima campaña.



