Su conciencia ambiental alinea producción con sustentabilidad. Su accionar responsable permite revalorizar los envases vacíos de fitosanitarios en usos seguros. En su día, conocé a uno de los tantos productores de la provincia que cuidan el ambiente.
En Santa Fe, los productores son el corazón del desarrollo agroindustrial. Su labor diaria asegura que la provincia se mantenga como un referente en producción, al tiempo que promueve prácticas responsables y sostenibles, esenciales para la competitividad del sector. En la fecha que reconoce su trabajo, te invitamos a descubrir una de las tantas historias que reflejan legado, pasión y conciencia ambiental.
Desde Flor de Oro, al norte de la provincia de Santa Fe, Javier Raffin nos cuenta que nació y se crió en el campo. “Con mis hermanos realizábamos tareas agrícolas ayudando a nuestros padres. Con el tiempo, quedamos al frente de la pequeña empresa familiar, en la que nos dedicamos a la producción de cultivos (girasol, soja, trigo, algodón, sorgo y maíz) y explotación ganadera (cría y feedlot)”, explica.
Desarrollar la actividad en esta zona implica afrontar diversos desafíos: “Se trata de un área con muchas limitaciones, tanto en lo referido al suelo como al clima. Por eso, año a año, buscamos la manera de optimizar el uso de los recursos, para obtener resultados sin sacrificar el ambiente”, relata Javier.
En condiciones desafiantes, asegurar la sostenibilidad del negocio es determinante. Así lo entiende Javier: “Nos asesoramos constantemente con ingenieros agrónomos que están alineados con las buenas prácticas, para trabajar conscientemente, pensando tanto en el presente como en el futuro”. Además, agrega: “La variable ambiental atraviesa al productor desde distintos ángulos. Además de mi sustento económico, el campo es mi casa, el lugar donde llevo adelante un proyecto de familia. Tengo 2 hijos que estudian Agronomía y quiero que puedan seguir con la vocación que yo heredé. Para eso, tenemos que trabajar siguiendo las reglas que protegen nuestro espacio”.
Compromiso con la sostenibilidad
El agro es pionero en materia de sustentabilidad y economía circular a través del sistema de gestión de envases vacíos de fitosanitarios, que abarca a toda la cadena de valor. La planta de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) en Cañada de Gómez es la habilitada por los ministerios provinciales de Ambiente y Cambio Climático, y el de Desarrollo Productivo, para elaborar materia prima con el plástico proveniente de los envases y que este pueda ser revalorizado en maderas plásticas y bidones tricapa para agroquímicos.
Amparado por la Ley Nacional 27.279 y articulado por CampoLimpio y las autoridades provinciales, el esquema confiere un rol fundamental a los productores: acercar sus envases a los CAT o a las jornadas de recepción, asegurando el Triple Lavado o Lavado a Presión. Javier también destaca la importancia de la correcta gestión de los envases vacíos de fitosanitarios: “Consideramos que lavar y entregar correctamente los envases que usamos es muy importante. Es nuestro aporte para evitar la contaminación y el mal uso que se les pudiera dar”.
Gracias a la sinergia entre actores privados y públicos el despliegue en la provincia de Santa Fe incluye 3 Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT), jornadas de recepción y capacitaciones.



