El salón de actos del Banco de la Nación Argentina fue escenario de un remate histórico para la ganadería, con la segunda edición del Gran Remate que volvió a superar expectativas.
Impulsado por Expoagro y organizado por Colombo y Magliano, el evento alcanzó un volumen superior a 36.000 cabezas comercializadas, consolidándose como una cita clave dentro del calendario del sector.
UN REMATE FEDERAL Y CON ALTA PARTICIPACIÓN
La jornada, realizada el 10 de abril, se extendió durante 14 horas de actividad ininterrumpida, con una fuerte participación de compradores de todo el país.
Con cerca de 400 lotes ofrecidos, el remate se destacó por su carácter federal y por una modalidad que combinó presencialidad con transmisión televisiva y vía streaming, lo que permitió ampliar el alcance y dinamizar las operaciones.
El resultado fue un mercado activo, con valores firmes y buena puja entre compradores, reflejando el buen momento del negocio ganadero.
FINANCIAMIENTO, CLAVE EN LA OPERATORIA
Uno de los pilares del evento fue el acompañamiento financiero. El banco puso a disposición herramientas específicas para potenciar la operatoria, entre ellas:
- Financiación con AgroNación Tarjeta a tasa preferencial del 24%
- Líneas en dólares al 2,75% para capital de trabajo
Estas condiciones facilitaron las decisiones comerciales en un contexto donde el acceso al crédito resulta determinante para sostener y ampliar la producción.
VALORES DESTACADOS DEL REMATE
Entre los principales precios registrados:
- Terneros: hasta $8.150
- Novillitos: hasta $6.400
- Novillos: hasta $5.200
- Terneras: hasta $7.900
- Vaquillonas: hasta $6.300
En categorías reproductivas:
- Vaquillonas preñadas: hasta $3.450.000
- Vacas preñadas: hasta $2.550.000
- Vacas con cría: hasta $2.800.000
Para faena:
- Novillos: hasta $4.710
- Vacas: hasta $3.864
UN FORMATO QUE SE CONSOLIDA
Desde la organización destacaron que el crecimiento respecto a la primera edición confirma la consolidación de este formato, que combina comercialización, financiamiento y visibilidad para el negocio ganadero.
El dato clave: con volumen, precios sostenidos y herramientas financieras activas, el remate dejó en claro que la ganadería mantiene su dinamismo y capacidad de crecimiento, especialmente cuando se articulan el sector público y privado.



