La campaña 2024/25 del sorgo concluye con un resultado mejor al esperado: 3,1 millones de toneladas cosechadas, un 3,3 % más que el ciclo anterior, según informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El repunte se debe, principalmente, a rindes superiores en planteos tardíos del centro del país, que compensaron los efectos del estrés hídrico y térmico sufrido durante el verano.
Ya se recolectó el 95 % del área implantada, con un rendimiento promedio de 35,3 qq/Ha. El sorgo también fue uno de los granos que más aumentó de precio tras la devaluación, lo que mejoró su atractivo comercial.
En paralelo, el maíz entra en la recta final con buenos resultados. La cosecha cubre el 88 % del área y mantiene una proyección nacional de 49 millones de toneladas. Córdoba y Buenos Aires se destacan por sus rindes, con picos de más de 80 qq/Ha en algunas zonas.
El cierre de campaña deja una reflexión: en un escenario climático y económico desafiante, el sorgo demostró ser una alternativa sólida. La diversificación y la adaptación productiva vuelven a mostrar su valor como herramientas clave para sostener la competitividad del agro argentino.



