Con una estrategia que combina tecnología, expansión comercial y adquisiciones internacionales, Turquía avanza con fuerza para afianzarse en el competitivo mercado mundial de maquinaria agrícola. Desde tractores hasta implementos equipados con Inteligencia Artificial, las empresas del país euroasiático buscan posicionarse frente a jugadores fuertes de Europa y Estados Unidos.
En los últimos años, el país consolidó su presencia en el segmento de tractores y ahora amplía su oferta con nuevas soluciones tecnológicas orientadas a los mercados más exigentes.
Basak: expansión con sello global
Basak, una de las firmas más representativas de esta avanzada, dio un salto clave tras adquirir el 97% de Bühler Industries, la compañía canadiense fabricante de los tractores Versatile. Con esta operación, la empresa controlada por ASKO Holding apunta a fortalecer su presencia en Europa y preparar su desembarco en Estados Unidos.
Entre sus lanzamientos destacados se encuentra el tractor 5165 Red Power, equipado con motor Deutz de 170 CV y transmisión Deutz Powershift, un modelo que la marca considera de “clase mundial” y que integrará su nueva estrategia global.
Paksan: enfardadoras con sello europeo
Otra jugadora fuerte es Paksan, que presentó la Hammer Twin, una enfardadora capaz de confeccionar dos fardos pequeños en simultáneo.
La tecnología proviene de la histórica italiana Gallignani, cuyos desarrollos fueron adquiridos por la firma turca, otorgándole un aval técnico ya probado en varios mercados internacionales. Con esta base, Paksan busca posicionarse globalmente con una oferta competitiva y robusta.
Sevsan: innovación con Inteligencia Artificial
La empresa Sevsan también se suma a la ofensiva internacional con un cultivador para control mecánico de malezas entre hileras, que incorpora sistemas de reconocimiento por cámaras e Inteligencia Artificial.
El desarrollo apunta especialmente al mercado europeo, donde la demanda por tecnologías de agricultura sostenible crece año tras año.
Según la compañía, el implemento puede trabajar con 95% de precisión a una velocidad de 4 km/h, un rendimiento destacado para sistemas autónomos de control mecánico.
Turquía, que hace una década era un actor secundario en el rubro, hoy emerge como un competidor global decidido a ganar terreno con maquinaria de nivel internacional, alianzas estratégicas y un fuerte impulso tecnológico.



